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ISIDRE MANILS. LES PORTES DEL PARADIS. CERCLE ARTÍSTIC SANT LLUC

jmartinezclara | 09 Octubre, 2015 19:01

LES PORTES DEL PARADIS. ISIDRE MANILS.PRESENTACIÓN EN EL CERCLE ARTÍSTIC DE SANT LLUC. 

 

Las Puertas del Silencio. Quiero subrayar , en primer lugar, que somos unos privilegiados,  porque en muy raras ocasiones se puede tener la  oportunidad de  estar ante la presencia de la obra , con  el artista que la ha realizado y poder comentarla con él.  Por si fuera poco me encuentro junto a Carles Hac Mor el más terrible descabezador de críticos y “criticarros” que se conoce por estos lugares. Es decir, por un lado la creación pura, por otro el posible castigo del vigilante Mor.

Josep Parera, el presidente del Cercle, nos presentó y lo hizo con un encendido elogio a la tarea de Carles Hac Mor como poeta y ensayista, calificándolo como una de las mejores voces, la más lúcida sobre el fenómeno del arte, opinión que comparto plenamente, y así empezó el acto.

Isidre Manils.Carles Hac Mor y Joshu Martínez-Clarà. Foto. Ferran Gimenez.

 Tomó la palabra Carles Hac Mor y ahí, ya se produjo una primera y feliz coincidencia que indicaba que íbamos por buen camino. Sus primeras palabras fueron para exigir el silencio crítico ante las obras de arte y que ante una obra de arte tan solo se podía responder con otra creación. Luego me dio paso a mi, que como “criticarro” se supone que podría poner esa palabra innecesaria, ese ruido conceptual y molesto ante la presencia de la  pintura. Pero, he aquí que yo llevaba unas 15 páginas escritas, que amenacé al público con leer de cabo a rabo.  En estas notas y en primer lugar llevaba escrito lo siguiente: Ante esta obra  que alude a tránsitos, puertas, lindes, pasar o no traspasar, recorrer pasillos infinitos, mi  primera tentación  es guardar un noble silencio contemplativo. Pero, ¿Podríamos aguantar, sin grandes tensiones, 4 minutos y 33 segundos contemplando, en silencio, la obra que tenemos ante nuestros ojos? John Cage lo hizo con toda una orquesta. Es muy poco tiempo , sin embargo el desafío es de una gran magnitud.  Dije: vamos a intentarlo , distribuiros por la sala, quedad en silencio, mirad la obra, son solo 4 minutos y 33 segundo de vuestras vidas. Al principio el público lo intentó, había movimiento, cambios de posición, en ningún momento apareció el silencio. Les dije tras un par de minutos de incertidumbre , en los que el propio Isidre Manils hablaba preguntándome cosas que el intento había sido un desastre y el fracaso evidente.

 

 

 

La contemplación en mayúsculas se da en la vida  mística. Mis mayores experiencias en el arte se han producido en el silencio de un museo en el que los pasos de algún ocasional visitante resonando en la lejanía, lo convertía en un espacio eclesial, sagrado. Algo similar  a cuando alguien, fuera del horario de culto, entra en una iglesia vacía y deja atrás el ruido de la calle. La puerta separa el silencio interior del ruido del exterior.

 

En estos día convulsos de búsqueda del pasado, las raíces y las identidades me parece oportuno traer a cita a un monje de Montserrat llamado García Jiménez de Cisneros (1456-1510) nacido en Palencia y llegado de sus estudios benedictinos en  Valladolid y Salamanca, un monje castellano  que  se encuentra enterrado en nuestro sagrada montaña. García Jiménez  de Cisneros  escribió en Montserrat su “Ejercitario de vida espiritual”, publicado en la abadía en el año 1500 , un libro  que influyó de manera decisiva en Ignacio de Loyola. En ese Ejercitario se da un consejo útil para toda ocasión incluida la experiencia estética: “En un lugar secreto, en silencio pero sobre todo en silencio del alma, eliminando todo  vano pensamiento” .

Creo que hay que honrar a la obra con nuestro silencio. En lo callado no se intenta poner nombre a nada, ningún significado, no hay pregunta, ni tentación alguna por usar el lenguaje. Los místicos de otras épocas, como Plotino, corroboran el consejo: “No deberías preguntar, sino comprender en silencio, tú también, como yo guardo silencio y no acostumbro a hablar”.Como profesor de la escuela de arte Massana durante muchos años,  ustedes lo corroborarán aquí en sus sesiones de dibujo, he podido constatar que en las aulas de dibujo suele dominar un silencio casi absoluto. El artista comprende las formas en silencio.  Es curioso que a ambos, la obra de Isidre Manils que aquí vemos, nos haya sugerido una entrada, un pasar la puerta hacia el silencio.

 

 

Pero aquí estamos ambos hablando y eso es lo que espera Isidre de nosotros, que hablemos. El que sabe no habla el que habla no sabe es un verso muy conocido del libro del Tao. La intuición y no la razón se instalan como argumentos. Hay que buscar la no dualidad . El silencio la favorece, el habla crea dualidades.El silencio nos aleja y nos acerca a la obra. Estar solo callado ante la obra, ante la puerta favorece la pérdida de la dualidad, ya no sabemos si estamos en uno u otro lado de la puerta hemos traspasado. De hecho, si miramos estas palabras escritas en la obra que anuncia un alto, un no traspasar, están escritas al revés, como si nosotros estuviéramos, ahora, en esta sala dentro de  algún lugar desconocido. Cielo o Infierno, comentó Carles Hac Mor.

 

 

 Percepción silenciosa de las cosas, es apostar por la desnudez de las potencias del conocimiento que usamos normalmente y en los que la razón quiere imponerse. Sin embargo  no pensar en nada es el medio principal para actuar más allá de la lógica. Se trata de pensar sin pensar, sin tener intención, ni voluntad de comprender. Docta ignorancia del hermano ignorante.A diario en la tradición budista a la que pertenezco. (Los que me conocen saben que soy hijo de monje budista zen y que eso lo he tenido siempre en casa.) estamos una hora sentados en silencio frente a una pared. La mirada cae entornada un poco más allá. Los pensamientos aparecen y se van. Solo respiramos. Escuchamos aquello  que no tiene sonido.Cumplimos con el mandato de San Juan de la Cruz cuando dice: el alma gusta de estar a solas con atención , amor quietud y descanso sin ejercer las potencias del entendimiento, la memoria ni la voluntad, sin inteligencia sin entender sobre que.

 

 

En la tradición zen, es muy conocido el  Mumonkan o La entrada sin puerta . Es un repertorio de koans, paradojas ilógicas que favorecen la comprensión y que  se han utilizado por la tradición oral  especialmente por la escuela de Zen Rinzai . La finalidad es trascender el concepto  de dualidad  que  conceptualmente es tan importante para el ser humano.En este libro que favorece la entrada sin puerta recoge un pasaje en el que Buddha tendió una flor a sus oyentes. Todo el mundo se quedó en silencio. Sólo Mahakashyapa se iluminó con una amplia sonrisa y a él le otorgó el conocimiento, aquel que permite acceder al verdadero ojo, a la mente maravillosa, a la forma verdadera de lo informe y traspasar la sutil Puerta del Dharma. Para acabar quiero proponer un enigma, una frase que en este contexto de puertas y paraísos tiene un especial sentido, dice así: Cierra tu puerta sobre ti, cuando tu sales, él entra. 

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